El mejor resumen de Ho’oponopono

El ho’oponopono es una herramienta de ayuda muy sencilla pero a la vez muy poderosa. No tienes que ser un experto y haber asistido a muchos seminarios para poder conseguir resultados inmediatos con esta grandiosa herramienta de autoayuda hawaiana. El ho’oponopono es una forma de solucionar los problemas externos desde nuestro interior.

Acudimos a nosotros mismos y nos preguntamos ¿Dónde está el problema? ¿De qué parte de él somos responsables para que haya aparecido en nuestra vida?

Lo primero que nos hace ver el ho’oponopono es que no hay problemas externos, porque siempre que tenemos un problema nosotros estamos participando en la creación de ese problema y esa participación tiene que ver con nuestro mundo interior y cuando esto ocurre tenemos que ocuparnos de ese problema desde dentro de nuestro ser, limpiando ese asunto de acuerdo a la forma cómo lo percibimos y ese problema externo se disipará, cambiará, se irá flotando o incluso desaparecerá.

Este es el poder de la limpieza del ho’oponopono, cuando limpias aquello que te preocupa, aprovechas las oportunidades que no habías tenido en consideración por estar enfocado en ese problema. Siguiendo con tu vida libremente la solución a ese problema acudirá a ti porque ya habrás liberado ese bloqueo.

Cuando limpiamos el problema en nuestro interior, nuestra mente se expande y nos quitamos la venda que teníamos puesta y es donde vemos la oportunidad de hacer y conseguir lo que deseamos.

El ho’oponopono no es nada complicado, es en realidad una forma de vida y una poderosa herramienta de limpieza con una técnica muy sencilla, lo único que tenemos que hacer es limpiar, limpiar y limpiar. Cuando alguien te cuenta un problema, limpia, cuando veas una noticia que te afecta, limpia, cuando pienses mal de alguien, limpia, cuando creas que no puedes, limpia.

¿De qué manera puedes limpiar?

La forma más rápida es usando las frases de ho’oponopono: Lo siento. Por favor, perdóname. Gracias. Te amo. Pero cuando veas que necesitas mayor inspiración repite la poderosa oración de Morrnah Simeona.

Recuerda que el único lugar donde habitan tus problemas y tus miedos, está dentro de ti, con todos los datos grabados en tu cerebro, en tu psique.

De acuerdo a tus creencias percibirás ese problema de una forma u otra, afectándote también de distinta manera. Esto lo puedes ver, por ejemplo, cuando en una familia con un mismo problema en su hogar, no todos los miembros de esa familia reaccionarán igual a ese mismo problema.

Piensa que tu problema no tiene nada que ver con otra persona, sólo contigo y por ello lo primero es perdonarte a ti mismo, repite las frases:
Lo siento. Por favor, perdóname. Gracias. Te amo. en el orden que prefieras y que te parezca bien.

Según Joe Vitale cuando pronunciamos estas frases en realidad estamos diciendo: “Siento haber sido inconsciente, por favor perdóname por no ser consciente de mi propia programación, de mis propias convicciones de negatividad, de mis recuerdos pasados. Perdóname y lo siento por no estar atento de una forma consciente y responsable sobre cómo he ayudado a generar este problema que estoy percibiendo”.

Cada una de las frases de ho’oponopono tienen una energía, son como una llave parar abrir los sentimientos de tu interior para que puedas liberarlos. Sea lo que sea que estés percibiendo como un problema con estas cuatro frases te conectas con tu Divinidad y ella te ofrecerá la mejor receta para borrar, sanar, perdonar y ser libre.

No te sientas mal o culpable por decir: Lo siento. Por favor, perdóname. Éstas son las frases que más resistencia te hacen sentir porque con ellas asumes la plena responsabilidad por todo lo que te sucede en la vida pero en realidad estas frases son muy importantes porque te otorgan el poder para liberarte y ser capaz de resolver las cosas que te están sucediendo.

Lo siento por que no fui consciente. Por favor, perdóname por no saber lo que hay en mi mente inconsciente, pero trabajo en ello ahora. Gracias por sanarlo, limpiarlo y barrerlo. Te amo.” (Joe Vitale)

No significa que seas culpable de lo que te pasa, pero sí eres responsable y esto te coloca a ti mismo en tu propio regazo para empezar a ayudarte.