EL DILUVIO ESTÁ TODAVÍA ESTÁ SOBRE NOSOTROS

Extractos de la conferencia de Neville Goddard de fecha desconocida.

Título Original: The Floord is Still Upon Us

Los sucesos han desbordado el mundo, como el diluvio. El hombre en realidad está “ahogado” con sucesos, es víctima de los sucesos. Es en la Imaginación que todo vive y no en su realidad, no en el hecho. A menos que la imaginación atraviese los hechos, el diluvio sigue siendo un diluvio. Ahora estamos en el diluvio. ¡Esta es la inundación!

Un hombre está en la cárcel y simplemente espera y espera que de alguna manera extraña pueda obtener una liberación anticipada de este encierro. Nunca usa su imaginación.

Yo también estaba en “prisión” en el ejército, pero no quería ninguna parte de esto. Entonces, simplemente penetré en el hecho y me vi en la ciudad de Nueva York, en mi propio departamento con mi familia. Y en nueve días estuve fuera, en mi departamento en Nueva York, con una licencia honorable.

Le escribí a un amigo mío que estaba en el ejército. El era de mi edad. Era un psicoanalista de formación freudiana. Le detallé exactamente lo que había hecho (no me importó; le dije exactamente lo que hice): mientras dormía físicamente en mi pequeña cama en el cuartel, imaginé que simplemente estaba en otro lugar.

El “otro lugar” era un lugar definitivo en el espacio: La ciudad de Nueva York, en mi departamento. Le dije lo que hice. Pude “sentir” la cama. Podía “sentir” las cosas en mi casa. Seguí sintiendo todos los objetos familiares en mi departamento y le di todos los tonos de realidad y toda la intensidad sensorial lo mejor que pude. “Toqué” todo y se sintió real y luego me volví a dormir. Le conté exactamente lo que me pasó esa mañana y luego, nueve días después, fui dado de baja honorablemente por el mismo hombre que había rechazado mi solicitud.

No respondió mi carta.

En Nueva York, él solía venir a mis reuniones como amigo porque estaba muy convencido de que el concepto freudiano era verdadero. Él dijo: “Vengo a tus reuniones por este motivo, Neville…” (Nos conocíamos bien. Él había venido a cenar a casa; yo iba a cenar a la suya)… pero él dijo: “Vengo a tus reuniones porque conviertes mi pan de cada día en una sustancia de hadas y me gusta”, dijo.” Pero cuando te escucho, sostengo la silla y pongo los pies firmemente en el suelo para sentir la realidad y la profundidad de las cosas. No me vas a llevar contigo. Me vas a dejar aquí mismo, donde las cosas son sólidamente reales, así que siento el lugar debajo de mis pies y siento las cosas al lado de mis manos. Me aferro con fuerza mientras tú tejes tu historia acerca de alejarse en la imaginación de cada uno.”

Él no penetraría en los hechos. Entonces, ¿cuándo salió del servicio? Cuando salieron los otros millones. Así que permaneció con sus hechos durante los siguientes tres años. Salí en marzo de 1943; él regresó a la ciudad de Nueva York en 1946.

Este es el diluvio: no hay otro diluvio – esta es la inundación. Estamos “ahogados” con hechos, somos víctimas de ellos.

¿Enseña la Biblia esta historia de cómo superar los hechos usando la imaginación? Ciertamente sí, lo hace.

Permíteme llevarte al capítulo 27 del libro de Génesis (el primer libro, el Libro de los comienzos).

Es la historia de Isaac y sus dos hijos que eran gemelos: Esaú y Jacob. Se dice que Esaú tenía mucho pelo. Él llegó primero. Y luego Jacob la historia de Isaac y sus dos hijos (eran gemelos), permíteme refrescarte la memoria por si la has olvidado. Se dice en la historia que Isaac tuvo (es decir, su esposa Rebecca tuvo) los dos hijos, él era el padre de los dos hijos, Esaú y Jacob. Se dice que Esaú tenía mucho pelo. Él llegó primero. Y luego Jacob, el segundo y no tenía cabello, mientras que Esaú estaba cubierto de pelo de pies a cabeza. Uno se llamaba Esaú, y uno se llamaba Jacob porque llegó segundo y suplantó al otro.

Cuando el padre, Isaac, era muy mayor y tenía la vista oscurecida, en otras palabras, estaba ciego, le dijo a su hijo Esaú: “No puedo ver y mis días están contados. Quiero que vayas al campo a cazar y me traigas un poco de carne de venado bien preparada y sabrosa como me gusta.” Entonces Rebeca (que amaba a su segundo hijo más que al primero) escuchó la conversación entre Esaú y su padre. Y porque ella amaba a Jacob y quería que Jacob obtuviera la bendición… porque el padre siente que sus días están contados y ahora debe darle su bendición a uno de sus hijos y es el primero el que debe obtenerla.

Entonces la madre le contó a Jacob lo que había escuchado y luego sugirió lo siguiente: “…toma a uno de los cabritillos del rebaño y lo matamos y tomamos sus pieles y te lo ponemos a ti, para que te parezcas a Esaú”. Jacob pensó lo contrario. “¿Y si mi padre lo descubre?” Y la madre le dijo: “Déjamelo a mí. Será sobre mi hombro si lo descubre”, y envió a Jacob al campo para traer al cabritillo.

Y fue así que tomó a ese cabritillo y lo trajo sabrosamente preparado a su padre. Llegó rápidamente a la presencia del padre, y el padre le dijo: “Acércate para que pueda sentirte, hijo mío…”. Entonces Jacob se acercó a Isaac, su padre, que lo sintió y luego Isaac le dijo a Jacob: “La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú”. Y luego lo bendijo. Le dio su bendición. Apenas había dejado la presencia de su padre cuando Esaú entró con el sabroso venado, y el padre dijo: “¿Quién fue el que vino, porque ya he comido? ¿Quién vino?” Y luego descubrió que era su hijo, Jacob, quien vino con astucia y lo traicionó. “Pero”, dijo el padre, “le he dado tu bendición, y no puedo retractarla, y bendito sea. Todos lo servirán. Todos lo servirán, porque yo le di la bendición y no puedo recuperarla.”

En la realidad diremos: ¿Ahora qué nos está contando la historia? Bueno, en este mismo libro, en un pasaje anterior, se nos cuenta sobre el arca. “Construye el arca con tres cubiertas: la cubierta inferior, la segunda y la tercera cubierta”. (Génesis 6:14 y siguientes.) Crees que es una construcción muy grande. Bueno, usa tu imaginación. No se puede concebir ningún edificio que pueda albergar a todos los animales del mundo en parejas, y todos los llamados “buenos”, que estarán en siete parejas, y suficiente comida para alimentarlos durante cuarenta días y cuarenta noches. Simplemente no podrías concebirlo, sin embargo, esa es la historia. Pero hay tres cubiertas. Lo obvio son los hechos de la vida, luego la interpretación psicológica de las historias y luego la consumación espiritual de la historia. Entonces tienes la cubierta inferior, la segunda cubierta y luego la tercera cubierta.

Este es un ejemplo perfecto de la segunda cubierta. Esta sala, ahora, es un hecho. Todos estamos aquí en esta sala. Es un hecho. Pero supongamos que no quiero estar aquí. Supongamos que se convierte en una prisión para mí. ¿Puedo salir de esto? Si sé cómo penetrar en el hecho, si sé que soy el arca: que “Todas las cosas existen en la imaginación humana” [William Blake, “Jerusalén”] y la imaginación humana y Dios son uno, SON UNO, no dos, en mi imaginación puedo penetrar cualquier muro. Ahora puedo, sin pestañear, en un abrir y cerrar de ojos, puedo estar de pie en la calle y ver este podio sin un hombre de pie frente a él. No hay ningún problema en suponer que estoy en la calle mirando desde fuera a esta plataforma.

Tú me dirás, ¿bueno y eso que haría? Entonces, permíteme hacerlo y sentir la realidad, sentir la solidez de la calle debajo de mis pies y ver a este edificio desde la calle en vez de mirar hacia la calle desde aquí. Si lo hago y le doy solidez, le doy realidad, estaré obligado a ir allí. Eso es lo que las escrituras enseñan. Esa es mi “bendición”. Puedo penetrar a un hecho, y al penetrar a un hecho puedo estar donde sea que quiera estar en este mundo.

Luego, la promesa se hace, “Donde sea que pise la planta de tu pie, eso te lo he dado.” (Deuteronomio 11: 24). No te haré una promesa y no la cumpliré; te la daré si puedes estar de pie en ella. Así que yo realmente me “puse de pie” en mi departamento; realmente puse mis pies sobre aquel suelo y sentí la cama. Sentí todo y le di realidad.

Mi amigo no se permitió dormir en un lugar y asumir que estaba durmiendo en otro, porque ese es un estado mental dividido. Él no quería convertirse en una personalidad dividida. Él quería estar completamente coordinado. Bueno, coordinado es lo que estuvo, y muy bien, por los siguientes tres años, todo en un pequeño lugar en su cuartel. Y por tres años no podía salir, porque –antes que nada- no quería intentarlo, porque yo era el que “convertía su pan diario en la sustancia de las hadas.” Así que no respondió a mi carta. Se lo he recordado unas cuantas veces desde entonces, “¿Por qué no has respondido a mi carta?”

“No le encontraba lógica y no creía”, me dijo, “que lo que tú habías hecho era realmente la única causa de tu liberación.” Él siempre lo cuestionó. Luego, se lo repetía en otro momento y le volvía a contar lo que había sucedido esa vez y me decía: “Bueno, eso hubiese sucedido de todas formas.” Luego, lo vuelves a hacer una tercera vez, y luego una cuarta vez. Sabes; aun si lo hicieras mil veces él todavía diría: “Hazlo una vez más”. ‘Hubiera sucedido’ “No sucedió porque tú hayas hecho algo; estas cosas hubiesen sucedido de todas formas.” Yo le pregunto, “¿Por qué analizas a la gente y luego permites que las cosas sucedan?”

“No somos hijos de las circunstancias”, dijo Benjamín Disraeli, “las circunstancias son las criaturas del hombre.” Él sabía cómo crear las cosas en su imaginación.

Las escrituras no son historia secular; esto es contemporáneo. No sucedió hace miles de años. ¡El Diluvio continúa! Esto es el diluvio. El mundo entero está inundado con “hechos”, como los periódicos importantes, que están orgullosos del hecho de que solo imprimen “hechos”. Ellos no los embellecen, sin banalidades, solamente los hechos. Por lo tanto, compran los hechos, y van por todo el mundo para encontrar hechos terroríficos. No estoy negando que: ‘él no la mató’, o que ‘él no recibió una sentencia de x cantidad de años’. Pero cuando la gente me viene a pedir algo, yo no me preocupo en los porqués de algo que sucedió. ¿Qué es lo que quieres? Y yo simplemente aplico mi imaginación amorosamente en representación de aquel pedido. No me importa qué fue lo que te llevó a ese estado; yo estoy aquí para simplemente sacarte de ese estado. ¿Qué es lo que quieres? Todo a través de la biblia: ¿Qué es lo que quieres? Él no condenó a nadie. La mujer llevada por el adulterio, él no la condenó. ¿Qué es lo que quieres? “Ve, y no peques más”. Por lo tanto, no lo repitas si lo llamas pecado.

“Pecado”, simplemente significa saber lo que hay que hacer, y no hacerlo. Eso es pecar. Así que si descubres lo que hay que hacer para realizar un hecho: para ir más allá del hecho y crear una condición para mí mismo y morar en ella, y pensar desde ella en vez de pensar sobre ella… porque la gran falacia del mundo es construcción perpetua – ocupación diferida; que significa: crear y crear, en el ojo de mi mente, todo tipo de cosas amorosas que me gustaría manifestar, pero que nunca las ocupo; no penetro en el estado y voy directo dentro de él, dándole realidad cúbica. Pero yo sé – y tú sabes – y no es difícil entender por qué el sentido del tacto es algo en lo que creemos mucho más profundamente que en el sentido de la vista, o el sentido de oído, o el sentido del olfato.

Una vez me encontré con esto en un sueño. En mi sueño me encontré con una enorme columna – un pilar llevado hacia el océano, y el puente que anteriormente lo sostenía, ya no estaba. Solo quedaban los pilares. Y yo sabía que estaba soñando, y deduje que si me agarraba de ese pilar y si podía tocarlo, si me parecía sólidamente real, qué era lo que iba a hacer: Iba a agarrarme de ese pilar en el sueño. Yo sé que es un sueño, pero me voy a agarrar de eso tan sólidamente como pueda y persuadirme a mí mismo que me despierte sosteniendo ese pilar. Bueno, lo hice. Me sostuve a ese pilar con toda mi voluntad. Me dije, “Ahora Neville, tu sabes que estás soñando. Sabes que estás soñando ahora. Así que, ¡Despierta!” y me desperté en el agua, realmente sosteniendo ese pilar, y estoy parado en lo que anteriormente yo sabía que era un sueño. Dejó de ser un sueño; es real. Estoy en un mundo tan real como este y aquí estoy, sosteniendo este pilar enorme, y era en las Indias del Oriente (no en las Indias del Occidente donde yo nací); era en las Indias del Oriente, un área muy primitiva. Y luego un animal se acercó a la playa – una criatura de apariencia extraña, y en ese momento, yo estaba un poco… en pánico. En ese momento de agitada emoción, me desperté en mi cama en la Ciudad de Nueva York.

Pero descubrí ese secreto de sentir. Así que él dijo, “Acércate, para que pueda sentirte, hijo mío”. Él escuchó la voz, dijo, “Tu voz es la voz de Jacob. Acércate y déjame ver si realmente eres Esaú.” Y él lo comprobó con tocarlo.

Les digo, existen mundos dentro de mundos dentro de mundos, y todos están aquí – justo aquí – es como sintonizar una radio. Apenas le giras un poco, y sintonizas una nueva onda de radio, y una nueva estación entra, trayendo algo completamente diferente. ¡Y no interfieren entre sí! Y estos mundos están aquí ahora, y están poblados, así como nosotros estamos poblando a este mundo, y ellos son tan reales como este mundo. Es terrestre y no tienes… no tienes que caminar hacia ellos. Yo estaba en la cama. Parecería que yo caminé hacia dentro de él – yo diría, a diez pasos de distancia, pero la misma área penetraba la cama, y la cama no lo obstruía; y ese mundo en el que me metí no obstruía la casa en la que vivía, en Beverly Hills. Todo está aquí – el mundo entero – mundos dentro de mundos, ¡dentro de mundos!

Así que les digo: los “hechos” son el diluvio. Eso es la inundación. No hay ningún otro tipo de diluvio. Realmente estamos inundados con los “hechos de la vida”. Y estos hechos –los cambiamos todos los días. Hoy, “esto” es la causa de esto y lo otro. Mañana no es así; es otra causa que hemos encontrado y al otro día es otra causa. Pero mientras no hayamos encontrado la próxima causa, creemos que eso es un hecho y adoramos los hechos. Pero, les digo: todas las cosas están en la imaginación humana. “El hombre es todo imaginación; y Dios es el hombre, y existe en nosotros y nosotros en él.” (Blake, de: “Anotaciones para Berkeley)


No hay otro Dios. Todo está en tu propia maravillosa imaginación humana. Y la única cosa que el mundo entero desea es el despertar de la imaginación. Y cuando viene, viene con el nacimiento del niño prometido que libera al hombre de los horrores de este mundo que llamamos “el mundo de la naturaleza.”


¿Acaso no has observado que en cierto momento del año, el dinero está ajustado? Está fluyendo y de repente en cierto momento del año se detiene. ¿Por qué? Es un hábito. Es un estado transmitido. Tú fijas ese hecho en el ojo de tu mente; y si tienes cincuenta mil dólares hoy, y, digamos, es el mes de Diciembre, que es cuando el dinero siempre está ajustado – vas a prestar ese dinero, o vas a darlo antes de que llegue Diciembre; así que cuando llega, vas a estar ajustado otra vez. Es una peculiar, yo diría, esclavitud, esta cosa llamada “naturaleza”, en la invariabilidad de las formas en luz transmitida.

Ahora, tú puedes penetrar al hecho y romperlo; y estamos aquí para enseñar eso. “Vengo, no para abolir la ley y los profetas” – vengo, pero no para abolirlos – “sino para cumplirla” (Mateo 5:17); y para decirles la verdadera Ley.

 
Él dijo: “Ustedes han oído que fue dicho: “No cometerás adulterio”. Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón.” (Mateo 5:27, 28).

Bueno, ¿Qué hombre no lo ha hecho? ¿Qué hombre no ha violado eso? Entonces, él te dice que la cosa completa es una cosa psicológica. No puedes restringir el impulso. Podrás restringirlo, basándote en miles de pequeñas razones. Quizás tienes miedo de las consecuencias. Quizás tienes miedo que alguien se entere. Quizás tienes miedo de esto, de aquello o lo otro; pero el impulso estuvo allí y él te dice que el impulso es el acto. Bueno, si el impulso es el acto, entonces los actos creativos son imaginarios, porque fue un acto imaginario; así que tengo que observar a mis actos imaginarios, porque el acto imaginario es un hecho. Va a realmente a convertirse en hecho, y luego me confrontará.

Había una señora en San Francisco. “Mi hermano”, me dijo, “Creo que es inocente, no conozco todos los hechos del caso; pero le han dado seis meses de trabajos forzados. Él está en el ejército. Y no creo que mi hermano deba hacer seis meses de trabajos forzados en el ejército.”

Yo le dije, “¿Quieres que salga de allí?”, ella dijo: “Ciertamente sí.” Yo le dije: “Te diré lo siguiente. Inténtalo tú, para que puedas darte toda alabanza a ti mismo y no a mí. Hazlo tú.” (Ella): “bueno, ¿Qué debo hacer?”, le dije: “Si saliera, ¿vendría a casa?”; Ella dijo: “Oh si, el vendría directo a mi casa.” Le dije, “Muy bien. Y si él viniera a tu casa, ¿Qué harías tú?”, Ella respondió, “Bueno, lanzaría mis brazos a su alrededor, lo besaría, lo sentiría”. Yo le dije: “está bien, haz eso. Cuando vayas a tu casa esta noche, siéntate donde normalmente te sentarías, y tan solo imagina que tu hermano está allí, y que has lanzado tus brazos a su alrededor, y que lo estás sosteniendo y abrazando y besando.”

A la mañana del domingo siguiente, en mi reunión de San Francisco, esa mujer pudo levantarse y contar esta historia. Ella dijo: “me fui a casa y me imagine y escuché que sonaba el timbre; y el timbre está bajando las escaleras. Tenía que bajar un piso por escaleras para responder la puerta. Así que, escuché el timbre y corrí para abajo por las escaleras, y me lancé a abrir la puerta, y allí estaba mi hermano de pie. Volví a subir las escaleras. Lo hice tan vívidamente que fue casi una decepción no ver realmente a mi hermano ahí, porque parecía tan real para mí.”

Bueno, unos días más tarde ella estaba sentada arriba y sonó el timbre. Ella dijo, “Casi me rompí el cuello para ir hacia abajo. Sabía qué era lo que iba a pasar.” Cuando abrió la puerta, ¡ahí estaba su hermano!

Ella se puso de pie en la audiencia y contó esa historia a los miles que estaban presentes, ese Domingo por la mañana. Todos la vieron. Nadie, yo presumo, trataría de ir y verificarlo; yo confié en ella implícitamente. Si me mintió, entonces sería problema de ella; pero estoy convencido de que la cosa entera fue verdad.

Yo no voy y te controlo. Yo te creo cuando me cuentas que ha sucedido. Pero la cosa es practicar. Somos el poder operante. Y el diluvio todavía continúa. No dejen que nadie les diga que el diluvio ha terminado. Y el diluvio es más y más profundo, porque estamos cada vez más y más inclinados por los hechos – “los hechos de la vida”. ¿Quieres los hechos? Bueno, más te vale que hagas las paredes de la prisión cada vez más gruesas. Pero aprende a cómo penetrar en los hechos.

Cuando penetras en los hechos, debes ir a cierto objetivo más allá del hecho. ¿Qué es lo que quieres ahora? Bien, entonces, tú vas al estado del deseo cumplido. ¿Cuál es el estado? Tú decides. Tú determinas lo que quieres en este mundo, y vas directo hacia dentro de ese estado, y luego ignoras los hechos.

Supone que los hechos ahora niegan lo que hiciste. No importa. Deja que los hechos permanezcan; ellos se disolverán. Todos ellos se disolverán porque tú permanecerás fiel y ocuparás el estado. Y a medida que ocupas el estado, va a funcionar.

Lo puedes hacer con un trabajo. Un amigo mío de la Ciudad de Nueva York – que vino del oeste – era ingeniero y me dijo, “Neville, quiero más dinero y quiero más responsabilidad. Quiero trabajar para una empresa en particular.”

Yo le dije, “¿sabes en donde están ubicados?

Él dijo, “Si, en la Avenida Madison. Ellos hacen trabajos internacionales. Construyen puentes, diques y otras cosas por todo el mundo. Y me gustaría un trabajo en el que me enviaran afuera porque podría obtener el tripe de salario.”

Le dije, “Bien, ahora, ve al lugar y observa donde te sentarías si obtuvieras el trabajo allí. Antes de que te manden afuera, trabajarías en la oficina local primero, ¿verdad?”

Él dijo, “Supongo que sí.”

“Bueno, ve allí y dale una buena mirada.”

Él fue al lugar, eligió un escritorio, eligió el lugar; y luego asumió, cuando volvió a su casa, que estaba sentado en ese escritorio, y que ese era su trabajo, y el mencionó la suma de dinero, que era una suma de dinero considerable. Él y su esposa e hija solían venir a mis reuniones. Alrededor de un mes, él ya tenía ese trabajo, y a las dos semanas estaba camino a Medio Oriente, construyendo puentes.

Desafortunadamente, no vivió mucho tiempo. Él era un hombre joven. Pero en aproximadamente tres años había partido. Tuvo un ataque al corazón, y se nos fue. Pero se habría ido de todas maneras, ya sea que este aquí o allí, porque venimos a tiempo, y nos vamos a tiempo. Pero al menos, antes de que partiera de este mundo, él encontró el Principio, el cual llevará consigo al siguiente mundo, porque no existe la “muerte”. Él es restaurado a la vida en un mundo igual a este, vestido en un cuerpo igual a este, solamente que joven. Joven como ya lo era, pero será más joven. Pero él al menos tiene la memoria de lo que hizo para obtener lo que quería, y funcionó. Así que ahora él continúa con el Principio en el ojo de su mente.

Así que cuando me cuentas de tus sueños, y que en tus sueños estás aplicando este Principio, como la señora esta noche – ella está aquí. Ella me contó su sueño. Le pedí que lo escriba para mí. En su sueño ella está debatiendo con otros este principio de imaginar, y cómo tu imaginas cierto estado y lo produces en este mundo; y que no hay nada en este mundo que muere. Todas las cosas son restauradas a la vida y ella está llevando esta conversación en su sueño. Bueno, eso es de lo más halagador y muy excitante, cuando lo puedes llevar más allá, hacia donde el mundo te dice que es un estado donde no estás en control de tus visiones; que simplemente eres un esclavo de la visión y no su amo. No lo diriges; simplemente lo sigues. Bueno ella no lo siguió; ella dirigía la visión.

Cuando llegas al punto que puedes dirigir en el estado que llaman “sueño”, donde se supone que no puedes controlar sino que simplemente eres una víctima de tu visión – bueno, ella no es víctima de su visión; ella realmente controló su visión. Así que el día vendrá – es inevitable – todos nos sacaremos estas vestiduras. Pero les digo que van a encontrarse a ustedes mismos completamente restaurados instantáneamente – sin esperar por nada – instantáneamente restaurados – en un mundo terrestre con los problemas que tienes aquí, pero sabrán cómo resolverlos – resolverán los problemas porque conocen el Principio.

Así que el diluvio continúa. La biblia entera, de principio a fin, es contemporánea. Jesús no es algo que murió. Él es algo que vive dentro del hombre, y él mora en el hombre.

Dios mismo vino, y viene, en la historia humana en la persona de Jesús en ti – en mí – en todos en el mundo. Y el día vendrá, tú sabrás cuando eres el Señor Jesús, pero dormido a lo que eres. El día vendrá, serás completamente despertado al hecho de que eres el Padre y ahí tú sabrás.

Me han preguntado, “¿porque lo expresas todo el tiempo?” esto es importante. Es tan importante – el Padre es la parte más importante de las escrituras – la parte más importante de las escrituras. Oh, puedo tener todo el poder del mundo ¡y aun así no saber que soy Dios! Puedo tener consciencia de que no hay nada en el mundo más que yo mismo, y aun así no sentir que yo soy Dios. Pero cuando el Padre viene, y yo sé que soy el padre del único Hijo de ÉL, entonces ¡yo sé que yo soy Dios! Y no hay otra manera de saberlo.

Si yo tengo el poder para destruir al universo, aun así no sabría que yo soy Dios. Y si estuviera completamente consciente, como lo estaba en 1926 mientras leía un libro, que cayó sobre mi pecho – no serían más de las 10:00; cuando me desperté a la mañana siguiente, eran las 9:00, y no me había movido ni de izquierda a derecha en el intervalo completo, porque el libro estaba todavía en mi pecho y la luz todavía prendida al lado de mi cama.

Usualmente durante el transcurso de la noche, un hombre se mueve seguido de lado a lado. Qué tan seguido, no lo sé, pero todos lo hacemos. Nadie va a la cama sobre su espalda y permanece así por nueve horas seguidas – o en este caso once horas.

Así que yo caí en un profundo, profundo trance; y en ese estado, me hice Luz infinita. No había nada más que luz, y yo era todo. No había circunferencia. Yo era el centro de todo – no había luz afuera de esta Luz que yo soy. No había sol, ni luna, ni estrellas; nada fuera del Ser que yo Soy. Yo era infinita, Luz pulsante. Pero aun así, no traje de vuelta el sentimiento de ser Dios. Eso me evadió. Pero cuando ves a Su Hijo, y el Hijo te llama “Padre”, entonces ahí sabes; y no hay duda en tu mente respecto a Quién eres tú. Por eso es que digo que es la parte más importante de las escrituras, y aun así es la única cosa que la gente me pregunta todavía: “¿Por qué lo enfatizas? ¿Por qué lo repites una y otra vez?” Porque es la única cosa en el mundo que – un día – experimentarás, que te convencerá que tú eres Dios. No hay otra cosa en el mundo que te convencerá, fuera de eso.

Pero mientras tanto, podemos penetrar los hechos. El hombre en prisión no necesita estar detrás de las rejas. Nosotros estamos en prisión por las cosas que hacemos. Está bien, podemos romperlas – romper cualquier cosa en este mundo. Un hombre puede estar en prisión por la gula. Él puede romperla si sabe lo que quiere. Quizás no quiere abandonarla realmente. Si él quiere abandonarla, permítele crear dentro del ojo de su mente una escena – una simple escena – en la cual si realmente la ha abandonado, un amigo o algún familiar lo sabría. Él no alardea al respecto; ellos simplemente lo saben, y hay una conversación normal en la que él ya no tiene añoranza por ella. Ya no la desea. Él no tomó ninguna droga para eso; no hizo nada para alimentarla. Simplemente – no estaba allí. Aquel cierto gusto que tenemos en este mundo –de repente- ya te has hartado; estas saturado de ello, y ya no lo quieres. Todas las cosas son adquiridas.


No venimos a este mundo con los gustos que tenemos; nosotros adquirimos estos gustos. Puedes adquirir el gusto de vivir en confort. Puedes adquirir el gusto de vivir como un caballero o una dama. Adquiere el gusto. Si realmente quieres vivir como una dama, vivir como un caballero, sin presión para pagar la renta, sin presión para hacer estas cosas –está bien. Asume que ya eres esa dama; que ya eres ese caballero. Atraviesa los hechos. Los hechos te dicen que no lo eres; que no lo tienes. Atraviesa los hechos y vive en el estado como si ya lo tuvieras. Y déjame que te diga por experiencia; lo obtendrás. ¡Realmente lo obtendrás! No me preguntes cómo. Los caminos y los medios están contenidos dentro del estado al que has entrado.

Así que entras a un estado. Contiene todo lo que es necesario para exteriorizar ese estado. Elige tu estado – un estado amoroso – y ve directo hacia dentro de ese estado, y mora en él. Yo lo llamo: “ocupar el estado”, y piensa desde él en vez de pensar sobre él, así como ahora piensas desde tu presente estado, con todos los hechos que te rodean para anclarte en él. Entra en otro estado, todo en tu imaginación, y los hechos aparecerán para anclarte dentro de ese estado. Y el día que te canses de él, puede salirte de él y entrar en otro estado.

Tú sabes que cuando te mudas a un nuevo hogar o te mudas a una nueva ciudad, tienes que realmente ajustarte a ella. Bueno, eres el peregrino pasando a través de innumerables estados. Los estados permanecen, pero tú, el peregrino, pasas a través de ellos, como un viajero pasando a través de una ciudad. No haces desaparecer a la ciudad. La pobreza continúa siendo un estado cuando un hombre que antes era pobre se mueve afuera de ella. Él se mueve afuera del estado de pobreza hacia adentro del estado de afluencia, pero no destruye el estado de pobreza. Cualquiera puede caer en él.

Como dijo Blake: “No considero al justo o al injusto estando en un estado supremo, pero solo estando en estos estados del sueño, en los cuales el alma puede caer dentro, en sus sueños mortales del bien y el mal.” (de: “Una Visión del Juicio Final”).

Ahora, vayamos al silencio.