“Cómo atraje a mí 20,000 dólares” Genèvieve Behrend

En el laboratorio de su propia experiencia es donde Genévieve Behrend se probó a sí misma el extraordinario poder de la visualización.

Ella no tenía problemas financieros para sus necesidades diarias pero sus ingresos no eran suficientes para viajar a Londres y ser alumna del Juez Troward.

Para ello empezó a memorizar y repetir la siguiente frase muchas veces al día:

“Mi mente es el centro de operación Divina y operación Divina significa expansión en algo mejor de lo que ya he tenido”

Había leído “Las Conferencias de Edimburgo” del Juez Troward y tomando las enseñanzas del capítulo de Causas y condiciones, empezó a visualizar:

“Cada noche hacía una imagen mental completamente clara de los 20 mil dólares, imaginando 20 billetes de mil dólares, contándolos uno a uno sobre la cama de manera imaginaria. Para lograr que fuera más memorable, me hice una foto donde me veía cumpliendo mi propósito por el que quería los 20 mil dólares, que en este caso era ir a Londres a estudiar con el Juez Troward.

Primero una foto mía comprando el billete del barco, otra foto subiendo al barco y otra dentro del camerino más lujoso del barco.

Este proceso lo repetía todas las mañanas y todas las noches, todos los días. Mientras visualizaba repetía la siguiente frase:

Mi mente es un centro de operación divina.

Manteniendo esa frase siempre en mi mente consciente durante todo el día, sin pensar en la forma en cómo lo conseguiría o como lo iba a obtener.

No pensaba en ello porque no sabía en ese momento cómo lo iba a conseguir, simplemente mantenía mis pensamientos en la visualización y la frase y dejando que la ley de la atracción encontrase sus propios medios y canales.

Un día mientras caminaba por la calle me llegó un pensamiento en forma de inspiración:

“Mi mente realmente es un centro de operación divina, si el poder de Dios llena todo el espacio entonces la influencia de Dios debe estar en mi mente también, si deseo este dinero para ir a estudiar con el Juez Troward, para poder conocer más la verdad de la vida, entonces el dinero y la verdad ya son mías –declarando aún sin verlo físicamente- El dinero y la verdad ya son míos”.

 “Yo soy la sustancia que existe… -empezó a escuchar su voz interna que decía- EL ORIGEN DE TODO ESTÁ EN LA MENTE”.

Mi mente aceptó esa idea e inmediatamente se liberó de la tensión mental y física, llegando a tener la certeza absoluta de estar en contacto directo con el poder que ha creado la vida misma, todos los demás pensamientos se desvanecieron de mi ser y continué caminando con un sentimiento de gozo con firmeza y expandiendo esa alegría hasta que parecía resplandecer en mí una luz especial y viendo esa luz también en los demás sin juzgarlos.

Esa noche cuando visualicé los 20 mil dólares lo vi de una manera diferente, en ocasiones anteriores sentía que primero debía elevarme a un nivel de conciencia para poder creer que era digna de esa suma de dinero.

Esta vez no necesité ese esfuerzo, simplemente conté los billetes uno a uno y de una fuente de la cual no tenía conciencia en ese momento, pareció abrírse una avenida por medio de la cual podría llegarme el dinero.

Con emoción, vi que estaba en contacto con la Fuente. Traté de seguir los consejos del Juez Troward para que estos eventos sean completamente naturales, manteniendo en mi pensamiento: “Toda la sustancia existe en mí y soy el principio de toda forma visible o invisible”

De esa forma llegó a mí la circunstancia que me traería el dinero, realicé un esfuerzo supremo para entender de manera calmada la fuente de donde provenía el dinero, se desplegó ante mí un plan paso a paso de cómo podría obtenerlo y qué es específicamente lo que tendría que hacer y así cada paso venía a mí de manera completamente natural.

Apunté el plan y lo llevé a cabo y en menos de dos meses había reunido la cantidad de 25 mil dólares.

El primer fruto de los estudios de Troward llegó por seguir cuidadosamente los métodos de esta ciencia, lo que él dijo es:

“Para obtener buenos resultados debemos entender propiamente nuestra relación con el gran poder impersonal que estamos usando. Este poder es inteligente, nosotros somos inteligentes y dos inteligencias co-operan juntas para crear. No podemos ignorar el hecho de lo que la ley se cumplirá solo por medio de nosotros y nuestra capacidad de visualizar. Por lo tanto debemos usar nuestra inteligencia con el conocimiento y el entendimiento que está actuando como instrumento de una inteligencia más grande, y debido a que ya tienes este conocimiento se eliminan automáticamente la ansiedad de ver el resultado final.”

“En la práctica real, primero debemos formar la concepción ideal, es decir la imagen IDEAL e imprimirla en la mente universal, es decir, en tu mente subconsciente, es este pensamiento que saca el pensamiento de las casualidades o coincidencias y reafirma en ti el conocimiento de la ley y este conocimiento es suficiente razón para calmar toda expectativa de un resultado correspondiente, y todas las condiciones vendrán a ti en un orden perfecto.

Entonces puedes regresar a tu rutina diaria, con la calma y seguridad que las condiciones iniciales llegarán a tu vida de manera natural. Si no las ves todavía, no estarás desesperado o impaciente, el solo hecho de saber que el prototipo espiritual, es decir TU IMAGEN IDEAL, está apuntando hacia tu objetivo de convertirse en su forma física.

El medio por el que vendrá, parecerá pequeño, pero esto no es lo importante, es la dirección, no la magnitud, lo que se toma en consideración, pero cuando aparezca sabrás que es lo que estabas esperando y el primer bote de la semilla plantada en el universo, saldrá, y de manera calmada sin excitación, no importa lo que la circunstancia requiera, tú harás lo necesario sin mayor esfuerzo, y cuando lo hagas verás que estás en la dirección de conseguir lo que deseas y de esta manera serás guiado paso a paso de manera natural”.

De esta forma el entendimiento del gran principio de la ley que todo lo provee, por experiencias repetidas, te entregará más y más de lo que deseas, fuera de toda ansiedad, apuro o preocupación, y te llevará a un mundo nuevo donde el empleo inteligente de todos tus poderes, mentales y físicos, será la única manera en que desarrolles tu individualidad sobre las líneas de su desarrollo natural, completo y abundante y por lo tanto una fuente perpetua de salud y felicidad.

Un estudio propio de las leyes que gobiernan la mente universal y tu mente, te llevará a ese estado.

Esta frase es la espina dorsal y el centro del método y la manera de tener una relación con la ley que lo provee todo.

MI MENTE ES UN CENTRO DE OPERACIÓN DIVINA

Esta frase es la más importante y la que hizo atraer a Genèvieve Behrend el dinero que deseaba. Su constante labor de entrar en el espíritu de la frase y atraer la suma que necesitaba , tomaron seis semanas y al finalizar tuvo en su cuenta bancaria más de lo que había deseado por el poder magnético de su mente.

El Poder Invisible
Genèvieve Behrend (1921)