Lección Nº 2 de Neville Goddard: La Conciencia es la Substancia Definitiva de Todas las Cosas

Deja al mundo atrás, y cambia tus conceptos de ti mismo.
Neville Goddard

CONCIENCIA

Es a través del cambio de conciencia, de cambiar realmente el concepto de ti mismo, que podrás “construir mansiones más estables” – y experimentar los resultados de los conceptos que habitan en tu mundo real.
Nuestra conciencia es la única realidad, es la primera y única causa-substancia del fenómeno de la vida.
Nada existe para el hombre, salvo a través de la conciencia que él tiene sobre ella, por lo tanto, es a la conciencia a la que debes acudir, porque es el único fundamento por el cual el fenómeno de la vida puede ser explicado.
Si aceptamos la idea de una primera causa, continuaríamos con que la evolución de esa causa nunca podría resultar en otra cosa externa de sí misma. Es decir, si la primera causa-substancia es luz, todas sus evoluciones, frutos y manifestaciones permanecerían siendo luz.
Todo lo que puede ser observado sería una forma o variación, más alta o más baja, de la misma cosa. En otras palabras, tu conciencia es la única realidad, entonces debe ser la única substancia.
Consecuentemente, lo que te aparece a ti como circunstancias, condiciones y aun también objetos materiales es realmente solo el producto de tu propia conciencia.
La naturaleza, como una cosa o un complejo de cosas externas a tu mente, debe ser rechazada,
por lo tanto, debes cambiar de tu apariencia objetiva de las cosas, al centro subjetivo de las cosas, es decir tu conciencia, si realmente quieres saber la causa del fenómeno de la vida, y como usar este conocimiento para realizar tu más preciados sueños.
En medio de aparentes contradicciones, antagonismos y contrastes de tu vida, hay tan solo un principio funcionando, solo tu conciencia está operando.
La diferencia no consiste en una variedad de substancia, sino en una variedad de la manera en que esta arreglada la misma causa-substancia, es decir tu conciencia.
El mundo se mueve con necesidad desmotivada. Por esto, me refiero a que no tiene motivo por sí mismo, pero está bajo la necesidad de manifestar tu concepto, o sea la organización de tu mente, y tu mente está siempre organizada en la imagen de todo lo que tú crees real y a lo que das consentimiento de ser verdadero.
El hombre rico, el hombre pobre, el mendigo o el ladrón no son diferentes mentes, pero sí son diferentes organizaciones de la misma mente, de la misma manera en que un pedazo de metal, cuando se magnetiza, difiere no en la substancia desde su estado desmagnetizado, sino en la organización y orden de sus moléculas.
Un solo electrón girando en una órbita específica constituye la unidad del magnetismo. Cuando un pedazo de metal o cualquier otra cosa es desmagnetizada, el electrón no ha parado de girar. Por lo tanto, el magnetismo no ha dejado de existir. Hay solamente una reorganización de las partículas, que hace que no produzcan un efecto externo perceptible. Cuando las partículas son organizadas al azar, mezcladas hacia todas las direcciones, se dice que la substancia es desmagnetizada; pero cuando las partículas son alineadas en rangos para que un número de ellas apunten hacia una dirección, la substancia es un imán. El magnetismo no es generado, es exhibido.
Salud, riqueza, belleza y genio no son creados; son solo manifestados por la organización de tu mente – es decir, por tu concepto de ti mismo. Tu concepto de ti mismo es todo lo que aceptas y consientes como cierto. A lo que tú concedes, solo puede ser descubierto por una observación no crítica de tus reacciones de la vida. Tus reacciones revelan donde vives psicológicamente; y donde vivas psicológicamente determina como tú vives aquí en el mundo visible externo.
La importancia de esto en tu vida diaria debería ser inmediatamente aparente.
La naturaleza básica de la causa principal es La Conciencia.
Por lo tanto, la substancia definitiva de todas las cosas es La Conciencia.