Lo que tenemos ahora es el HOY

Recuerdo que el primer libro de metafísica que llegó a mi, fue este pequeño libro de Conny Méndez “Piensa lo bueno y se te dará” me lo trajo mi padre, en ese momento acababa de leer Juan Salvador Gaviota de Richard Bach que me había impactado mucho y este libro fue mi primer acercamiento a esta maravillosa autora que escribe de manera muy sencilla la magia de la metafísica. Desde entonces no me ha faltado este libro cerca, siempre de alguna manera u otra llega a mi en el momento en que más lo necesito.

Lo que tenemos ahora es el HOY

El ayer ya pasó; el mañana no ha nacido aún;
no podemos traer el futuro al presente; tenemos que esperar a vivirlo.

Para eso tenemos que vivir el HOY plenamente y
de la mejor manera y así se prepara el mañana.
Tenemos que tomar conciencia de nuestro HOY,
vivirlo y disfrutarlo.
Muchas veces vivimos llorando por nuestro
pasado, pensando desconsolados en algo que ya se terminó. Jesús dijo:
“Dejad que los muertos entierren a los muertos. Sígueme tú a mi” (La
Vida y la Verdad).
Nuestro Hoy contiene todas las oportunidades
en potencia. Es una hoja nueva y limpia; si comienzas el día esperando
sorpresas agradables , esas sorpresas agradables llegarán a ti.
PIENSA LO BUENO Y SE TE DARÁ.
Mirando siempre hacia atrás, no solamente
dejamos de ver lo que tenemos al frente, sino que traemos todo lo malo del
pasado al presente porque dejamos esa puerta abierta por donde sale todo
aquello que te ancla y no te deja avanzar.
Podemos encotrar esta lección también en la
Biblia, en el caso de la mujer de Lot, a quien le dijeron los ángeles que no
mirara hacia atrás y escapara hacia la montaña (el Plano Espiritual). Ella no
pudo hacerlo y al volver la vista hacia la ciudad que dejaba atrás se convirtió
en una estatua de sal.
La sal en la Biblia simboliza la
cristalización y al que vive en el pasado también se le cristaliza el
Subconsciente y no puede avanzar porque se estanca haciendo que su pasado se
repita como una rueda constante, por ello la figura del saco o estatua de sal
es muy apropiada para visualizar esta lección.
Por el hecho de que el pasado, sí es posible
traerlo al presente es que cuando pedimos algo demos las gracias por ello como
si ya estaría realizado o ya se habría manifestado en nuestro Hoy. La oración
siempre debe ser hecha en presente porque es más difícil que se realice si
lanzamos nuestro deseo hacia el futuro.
El futuro no ha sido creado aún en terminos de
nuestra realidad, esto significa que debemos vivir “al día”. El
sentido común expresa la Sabiduría Divina en la tierra, pero no hay que vivir
en el pasado ni temer al futuro. Como Emerson dijo: “No hay nada a que
temer, sino al temor”.
El día de hoy siempre nos trae lo que él va a
necesitar. Los gastos de hoy siempre están cubiertos y las angustias monetarias
siempre son por algo futuro. Jamás por el pasado ni por el inmediato presente.
Si te encuentras en un aprieto de dinero es porque anticipaste esa
circunstancia en el pasado, motivado por tu concepto. Eleva tu pensamiento al
Ser Divino, con amor, descarga tu peso en Él y verás solucionarse el problema
milagrosamente. (No olvides dar las gracias antes y después.)
Jesus dijo: “Venid a mi todos los que
estáis cansados y agobiados y yo os daré descanso… Porque mi yugo es suave y
mi carga liviana”.

PIENSA LO BUENO Y SE TE DARÁ
Metafísica 4 en 1 de Conny Méndez